Eventos Ruta

 

TOUR COLOMBIA 2.1. TODA UNA EXPERIENCIA
Como aficionado, tuve la oportunidad de seguir (in situ) la caravana del Tour Colombia 2.1, a partir de la cual hago los siguientes comentarios y apreciaciones sobre la experiencia vivida.
Uno de los momentos más emotivos fue cuando me acercaba a la sede de las Empresas Públicas de Medellín – EPM (punto en que se concentraba la atención de la primera etapa), en que me encontré con algunos de los mejores ciclistas del mundo “rodando” a unos pocos pasos de mí, precisamente cuando estaban haciendo el reconocimiento del recorrido. La sensación es difícil de describir cuando esos mismos hombres son los que por años me han hecho vibrar con sus grandes gestas en carreteras europeas.

Foto: Juan Morris FILMO

 

En el palmarés de estos deportistas había cualquier cantidad de victorias, podios, títulos, medallas y récords, un evento por todo lo alto sin duda. Y los aficionados claro que les supimos responder a los protagonistas de esta carrera; aunque es natural que los ciclistas de más renombre sean los más vitoreados, todos fueron aplaudidos, sin importar que fueran nacionales o extranjeros (como diría “Don Chucho”), de un equipo grande o de uno “chico”, de la vieja guardia o de la nueva ola. Incluso a aquellos corredores que cerraban cada una de las etapas se les reconocía con aplausos por su pundonor y esfuerzo.
Sin duda hay que hacer un reconocimiento al “pelotón local”. Todos los equipos y sus integrantes estuvieron a la altura, dieron lo mejor de sí y no podía ser diferente, el evento lo ameritaba. Además que son hombres de honor, por los que corre la sangre de guerreros, sedientos de triunfo y con el corazón excitado, cual macho que corteja a la hembra, cuando llega el momento de la verdad.
Es grato ver cómo en esta carrera pasaron por el frente nuestro el pasado, el presente y el futuro del ciclismo colombiano, cada uno con la cabeza más erguida que su predecesor, no por soberbia sino para compartir con el pueblo esos laureles que llevan sobre sus cabezas (aunque no visibles físicamente).
Con pasado me refiero a esos veteranos que aún siguen en competencia, que abrieron el camino para que llegaran otros “a tomar la posta” de lo que sería unos de los momentos de mayor gloria para nuestro deporte. Con presente me refiero a los que ya han bebido el néctar de la victoria en las competencias más importantes del mundo, estando entre éstos Nairo, Rigoberto, Miguel Ángel, Sergio Luis y Winner (del “pelotón internacional”). Para llegar a lo que será el futuro, que más que promesas son realidades. Allí están Iván Sosa, Daniel Felipe Martínez y Egan Bernal, segundo, tercero y cuarto de la general, respectivamente. Y claro, Fernando Gaviria, que aunque tiene toda una historia en el ciclismo es relativamente reciente su paso de la pista a la ruta, modalidades ambas en que nos ha dado inmensas alegrías.
Celebro enormemente el que en la premiación de cada etapa, también fueran protagonistas nuestras glorias pasadas y presentes del ciclismo. Día a día, hicieron presencia en el podio figuras como Mariana Pajón,

Foto: Juan Morris Filmo para My Bike

Martín Emilio “Cochise” Rodríguez y Mauricio Soler (quién en 2011 dejó de luchar con “las bielas” para hacerlo con la vida, a raíz del grave accidente que sufrió en Suiza cuando lideraba la vuelta a dicho país). También hizo presencia el español Pedro “Perico” Delgado, quien figuró en el ciclismo mundial en la década de los 80 y los primeros años de los 90, se le notaba que estaba feliz, disfrutando de este magnífico evento.
De igual forma me dio una alegría inmensa ver a esos narradores y comentaristas que por tantos años han transmitido sus emociones a través de la radio y la televisión (bueno ahora también por otros medios), como el poeta Rubén Darío Arcila “Rubencho”, el caballero Carlos Julio Guzmán, el profesor y (para mi gusto) emotivo Andrés Páez y el exciclista (alguna vez líder del Tour de France) Víctor Hugo Peña, a quienes tuve la oportunidad de saludar y en el caso de los dos últimos incluso de compartir unas palabras.
Por supuesto que estaba “la crema y nata” del periodismo deportivo, pero hay algunos que no son de mi agrado ni mi respeto, que ni vale la pena mencionarlos. Pero bueno, en últimas es cuestión de estilo (de estos personajes) y de gustos (para nosotros los aficionados).
Aunque ver ciclismo en vivo es más una forma de decirlo, pues de ver es más bien poco. Son horas de espera en la carretera para ver pasar algo que se asemeja a un enjambre, con individuos de mayor tamaño claro. Además en la línea de meta son tantos los espectadores, que solo supe quién era el ganador del día por el voz a voz pues no lo pude ver, y eso que podría decirse que gozo de una buena altura para estos efectos. Lo que me permitió realmente ver a los corredores, fue que llegué a cada punto de partida previo al inicio de la etapa, en que éstos debían firmar la planilla (de salida para ese día) y se hacía la presentación del equipo, ¡un momento inolvidable!.
El ciclismo es sinónimo de alegría, respeto, cordialidad, en fin, son elementos propios de este deporte de los cuales algunos directivos e hinchas (de otros deportes) deberían aprender. Yo no vi a nadie “echándole la madre” al de al lado porque le gustara uno u otro corredor, ni mucho menos vi ni supe de alguien a quien le hubieran metido una puñalada por este motivo.
Respecto al comportamiento del público, aún nos falta mucha cultura. Como lo mencioné, el ciclismo de por sí es amable, y así fue el comportamiento de las personas, frente a las otras personas…. Pero en lo que tiene que ver con la carrera como tal, es difícil, en no pocas ocasiones los aficionados se convirtieron en hordas que resultaban incontrolables para la policía y el personal logístico, sin entender las consecuencias que pudieran derivarse de tal comportamiento. Pero bueno, será parte de nuestra idiosincrasia (o indiosincrasia más bien).
Felicito a la organización por la forma en que hicieron partícipes a las mujeres del protocolo. Siempre será bienvenida (y hasta diría que necesaria) la presencia femenina en todo acto. En especial cuando acompañan este tipo de eventos como la cara amable y si se quiere bonita de toda esta fiesta, no fue necesario vestirlas como objetos que se exhiben al mejor postor, fueron presentadas de una forma digna como se lo merecen, tanto ellas como los asistentes.
Me gustó en particular una frase de “Rigo”, cuando recuperó el liderato de la competencia en la etapa que tuvo lugar en Llanogrande. Cuando se le entregó la camiseta, mencionó que quería compartir el triunfo con toda su familia, a lo que empezamos a mirar para un lado y otro intentando ubicar al grupo de personas (cercanas a él) al que iba tal dedicatoria, después de unos segundos de nuestra búsqueda infructuosa, nos aclaró que ese triunfo lo compartía con todos los que estábamos allí presentes, que “éramos su familia”.
Y ya que hablo de “Rigo”…. En esa misma etapa, posterior al protocolo, en el momento en que se le llevaba al vehículo que lo esperaba para transportarlo al hotel; habrá que decirle a los policías que lo escoltaban que la tomen con calma, pues lo más que sufriría “Rigo” (por quienes lo estábamos esperando) sería el disparo de las cámaras fotográficas, la asfixia de los aficionados y el acoso de señoritas buscando un delicado beso. Pero no, la policía lo escoltaba como si fuera la persona más amenazada del planeta, en cuya operación pasaron por encima de personas del común que simplemente estaban esperando un momento con su ídolo. Entiendan que si queremos acercarnos al ciclista (y al deportista en general) es para sentir su calor y en ningún momento para hacerles daño, algo de sentido común no estaría mal…
Aunque yo no soy nadie para juzgar a otros, eso no me impide que pueda opinar. El presentador oficial del evento (de nombre Eduardo si no estoy mal) debe mejorar enormemente su pronunciación, en especial la de los ciclistas y equipos extranjeros. Es cierto que para esa labor no se requiere de un políglota, pero no está de más informarse y practicar la forma en que deben pronunciarse ciertos nombres. Cuando hacía referencia al “Education First”, yo decía por dios, a qué equipo se estará refiriendo este señor?. Una “pronunchiachon” como grave.

Para terminar, ojalá algún días ciertos narradores y comentaristas entiendan que los ciclistas no llegan con retraso ni retrasados, porque no están llegando tarde a alguna parte, simplemente llegaron unos después respecto de otros (no es lo mismo llegar tarde que llegar después…).
No hay duda que el ciclismo es una fiesta, y al menos para quienes tuvimos la oportunidad de disfrutar de este evento, ¡fuimos felices!.

Federico Estrada L.
fedestrada@hotmail.com

 

 

 

 

Descubre Mas

El Alto de Minas, el segundo puerto mítico de Colombia.

Juan Felipe Rivera

Simplemente un espectáculo con GW-SHIMANO en el Tour 2.1.

Juan Felipe Rivera

Álvaro Hodeg en el Tour Colombia 2.1 un ciclista que nos dará muchos mas triunfos

Juan Felipe Rivera

Dejar un comentario

Login

X

Registarsse