El esloveno se queda a cinco segundos del maillot rojo pese a su cautela en Lagos de Covadonga

Todo depende del criterio del espectador. Según sus propios criterios, Primož Roglič ha parecido relativamente apagado en las dos últimas llegadas en alto de la Vuelta a España, pero quizá el entusiasmo que han desatado en casa las aceleraciones de Enric Mas haya tenido un efecto distorsionador en la forma en que se ve esta carrera.

Roglič no perdió tiempo con el de Movistar en Cuitu Negru y en Lagos de Covadonga, acercándose inexorablemente al maillot rojo de Ben O'Connor. A falta de cuatro etapas, incluida una contrarreloj final que claramente le favorece, Roglič se sitúa a tan solo cinco segundos de O'Connor y 1:20 por delante de Mas. Es, en muchos aspectos, el líder de facto de la carrera y, para la mayoría de los observadores, sigue siendo el ganador más probable en Madrid.