El español admite que el segundo puesto es su mayor ambición mientras el esloveno se lleva la roja en Alto de Moncalvillo

“Podría ser el día perfecto”, dijo Enric Mas con optimismo el jueves por la noche cuando le preguntaron por la etapa 19 de la Vuelta a España. Y lo fue, pero no para él. Primož Roglič operaba en un plano diferente en el Alto de Moncalvillo, y no había mucho que Mas o cualquier otro pudiera hacer cuando se marchó a seis kilómetros de la subida.

Aunque Mas recuperó brevemente algo de terreno sobre Roglič en los tramos superiores de la subida, el hombre de Movistar debió saber que sus recursos se estaban agotando rápidamente. En los últimos dos kilómetros, su déficit se duplicó rápidamente y cruzó la meta en cuarto lugar de la etapa, a unos 50 segundos del nuevo maillot rojo Roglič.