La etapa en Madrid tendrá niveles de seguridad vistos por última vez en capital en la cumbre de la OTAN
El Ministro de Deporte y Educación de España se ha convertido en el último político del país en comentar sobre la tensión continua que rodea la Vuelta A España, pidiendo a la tecnología de Israel-Mier para que abandone la carrera, pero insistiendo en que la Vuelta debería continuar.
Hablando en Cadena Ser's El Larguero Programa deportivo, Pilar Alegría discutió las protestas pro-palestinas sobre la presencia de la tecnología de Israel-Mier, señalando que desde la invasión de Ucrania de Rusia en Ucrania en 2022, los equipos del país han sido prohibidos de múltiples deportes. Esto incluye el ciclismo, aunque los rusos pueden continuar corriendo como individuos, bajo una bandera neutral.
“La pregunta es, ¿debería ocurrir esto con Israel? Mi respuesta es clara. Sí, debería”. Alegría le dijo a El Larguero, y agregó que creía que otros deportes, como el fútbol, también podían hacer lo mismo.
Alegría es el segundo principal ministro del gobierno español en apoyar la expulsión de la tecnología de Israel de Israel de la carrera después de que el ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares dijo Rne que estaría a favor, antes de señalar que es una decisión que solo puede ser tomada por el órgano rector del deporte: el UCI.
Alegría negó que hubiera habido presión sobre la parte del gobierno para expulsar al equipo, pero estuvo de acuerdo con Albares sobre la UCI. También dijo que había estado en contacto con el director de carrera Javier Guillén para discutir la situación en curso, donde una tercera etapa, la contrarreloj del jueves en Valladolid, se ha reducido a 12.7 kilómetros, menos de la mitad de su distancia original, para maximizar la seguridad.
“Quiere evitar cualquier daño a cualquier atleta: tenemos que mantener niveles de seguridad y equilibrar eso con los derechos de los ciudadanos (para protestar)”.
Sus comentarios contrastaron fuertemente con los del copotador del Partido de Podemos de la Duración Dura de España, Pablo Fernández, quien hizo un llamado a “un boicot activo y desobediencia civil” para detener la Etapa 17.
“Tienen que bloquear las carreteras”, dijo Fernández a los medios españoles, “tienen que evitar que la carrera termine en las calles de esta ciudad”.
Alegría dijo que no compartía esas llamadas, diciendo que esperaba que la carrera estuviera terminada el domingo en Madrid.
El organizador ha negado repetidamente los informes en un periódico que posteriormente se eliminaron de que la etapa final será cancelada, con el director de la carrera, Javier Guillén, diciendo a los periodistas después de la etapa 16 que “no hay plan B B”.







