El australiano mira hacia la última semana todavía con el maillot rojo de líder de la carrera

Dos semanas después de que comenzara la Vuelta a España y diez días después de haber asumido el liderazgo de la carrera, Ben O'Connor no parece estar demasiado agobiado por el maillot rojo que lleva en la espalda. Es cierto que Primož Roglič ha ido reduciendo su ventaja de casi cinco minutos a poco más de uno, pero O'Connor nunca ha parecido inmutarse por las exigencias de su posición.

La polémica por la maniobra de bloqueo del Decathlon-AG2R en la 11ª etapa fue desestimada con amabilidad. “Esta ha sido una buena excusa para hacerlo”, sonrió tras borrar su cuenta de Twitter. Su peor día, en el Puerto de Ancares, fue absorbido rápidamente. “Estaba bastante agotado”, confesó después. El domingo, realizó una exhibición desafiante en Cuitu Negru para defender su maillot rojo cuando muchos esperaban que lo perdiera. “Lo mantendré todo lo que pueda”, dijo al llegar a meta.